Yoga y órganos internos

A través de la práctica de yoga, utilizando las asanas, pranayama, pratyahara y otras técnicas podemos aliviar/eliminar estos posibles problemas :


1. Crear el movimiento para
activar la circulación en todo el cuerpo, aumentar el rango de movimiento en las articulaciones y partes de la columna vertebral en diferentes rangos. Para ello, creamos secuencias dinámicas suaves incluyendo las flexiones hacia delante, extensiones hacia atrás y torsiones de la columna en diferentes posiciones del cuerpo (de pie, acostado, sentado, inversión).

2. Esta práctica también activa la 'bomba muscular' - un mecanismo fisiológico, que implica la eliminación de sangre estacada en las venas (es especialmente en las piernas, la fuerza impulsora para la parte de la circulación de la sangre venosa). Además, despierta la consciencia corporal, activando la circulación sanguínea y linfática en todos los órganos vitales.

3. Las posiciones invertidas, asanas sentadas/de pie donde elevamos los brazos por encima de la cabeza, utilización de las bandhas (mula, uddiyana bandha) prevenimos 'la caída' de órganos internos.

4. A través de los ejercicios respiratorios, eliminamos el exceso de la humedad en el cuerpo (sobre todo con kapalabhati y bhastrika) y equilibramos el funcionamiento del sistema nervioso (a través de la respiración abdominal, Ujjayi , Nadi Shodhana, etc.).

5. Mediante la sincronización de la respiración con el movimiento, llevamos la consciencia hacia la musculatura más profunda y hacia órganos internos, mantenemos la calma y equilibrio del sistema nervioso, la concentración mental.

6. A través de la práctica diaria de yamas y niyamas aprendemos a reaccionar al estrés y no llevar la tensión externa contra nosotros, permitiendo que nuestras resistencias se diluyen poco a poco, lo que nos convertirá en co-creadores de nuestra vida.

7. La práctica de pratyahara (shanmukhi mudra) y yoga nidra, permita conectarnos con el silencio más profundo, el estado meditativo.


Paulina Maliniak